A continuación vamos a describir "La primavera" de
Botticelli, que fue el artista que pintó este cuadro en el siglo XV, alrededor
de 1480. La técnica usada para la realización de La Primavera es
el temple sobre tabla, que consiste en aplicar la pintura sobre una tabla que
principalmente era de nogal.
La Primavera de Botticelli pertenece al
Renacimiento, y este periodo significa un nuevo despertar del Humanismo en el
que el hombre se siente centro del universo (antropocentrismo), y esto tiene
una gran repercusión en el arte, tanto en la arquitectura como en la escultura
y la pintura, donde el naturalismo y el realismo se van imponiendo con fuerza,
como podemos observar en el cuadro.
El tema del cuadro es mitológico, por lo que se representan a
varias figuras mitológicas en él: Venus junto a las tres Gracias, que bailan a
la derecha de Mercurio, en la izquierda está Flora junto a la ninfa Cloris
y en la parte superior vemos a Cupido. La obra destaca por su gran realismo en
las figuras y también podemos apreciar una sensación de movimiento gracias
a los ligeros movimientos de las Gracias mediante su danza. Venus
está representada en el centro y detrás de ella se aprecia una especie de
aureola. Las tres Gracias representan la voluptuosidad, la castidad y la
belleza. Mediante las distintas posiciones de las figuras se rompe la "ley
de frontalidad" que en esta época tiende a desaparecer, y que consistía en
girar los cuerpos de las personas que aparecían en el cuadro, es decir, no
pintarlas mirando obligatoriamente de frente.
Las formas representadas en el cuadro no son totalmente
realistas, ya que están deformadas (tienen cuerpos a veces alargados) a pesar de haber sido creadas imitando a las esculturas antiguas, y se puede
observar que las figuras se van haciendo mas pequeñas a medida que el
espectador se aleja, y que los personajes destacan por su tono claro respecto del fondo del cuadro. La profundidad la podemos apreciar en el
lugar donde está colocada la Venus y en el paisaje repleto de naranjos.
Esta obra también ha dado mucho de que hablar entre los
críticos, ya que no se ponen de acuerdo a la hora de atribuir un significado
universal a esta obra, y hoy en día no se ha logrado todavía. También cabe decir que el cuadro se encuentra actualmente alojado en los Uffizi de Florencia, y es una pieza clave de sus
exposiciones que despierta interés en los visitantes.
Para
finalizar, personalmente pienso que es una obra bien realizada, y con muchos
detalles y rasgos para comentarla a fondo, y gracias a su buena
realización y buena organización, está considerada como una de las grandes obras de Botticelli, y una gran obra del siglo XV.

