Nos disponemos a describir “Las hilanderas”, que fueron pintadas por
Velázquez hacia el año 1657. El cuadro trata un tema mitológico: La Fábula
de Atenea y Aracne, en una
escena del mito de Aracne que se describe en el libro sexto de Las metamorfosis de Ovidio.
El cuadro se divide en tres partes o planos. La escena del primer plano
retrataría a la joven, a la derecha vuelta de espaldas trabajando
cuidadosamente en su tapiz. La acompañan cuatros mujeres más. Una joven
lidia, Aracne, retó a la Diosa Atenea, inventora de la rueca, a tejer el tapiz
más hermoso. A la izquierda, se encuentra la diosa Atenea, que finge ser
una anciana, añadiendo falsas canas a sus sienes. Sabemos que se trata de la
Diosa Atenea porque, a pesar de su aspecto envejecido, Velázquez muestra su pierna,
de tersura adolescente. Representa la vida actual de su época y la vida
cotidiana en la que Velázquez se vio envuelto.
En el segundo
plano representa a Aracne siendo castigada por Zeus . Aparecen tres damas
juntos a ellos, que contemplan cómo la ofendida Diosa, en señal de castigo, va
a transformar a la joven en araña, condenada a tejer eternamente.
En el tercer plano o fondo, se representa el desenlace de la fábula. El
tapiz confeccionado por Aracne está colgado de la pared, que supone una ofensa
para Zeus. Frente al tapiz, se aprecian dos figuras, son la Diosa, ataviada con
sus atributos, como el casco y la humana rebelde que viste un atuendo de
plegados clásicos. Están colocadas de tal manera que parecen formar parte del
tapiz.
Es uno de los cuadros
más conocidos e importantes de Velázquez, principalmente por las técnicas
empleadas en la profundidad, color y el contraste que causan los distintos
personajes en cada plano. El tema mitológico que expone lo culmina hacia la
perfección y es una seña clave del cuadro.
Este cuadro le sirvió
de modelo a otros grandes pintores como Rubens, el cual era coetáneo de
Velázquez y se inspiro en la mitología que el pintor español representaba.
Para acabar, en mi
valoración personal me gustaría decir que pienso que es un cuadro muy
trabajado, cuidado y muy peculiar, ya
que no se había visto hasta la fecha un cuadro que reflejase tanto la realidad
de la época con la mitología en los mismos planos. Es un cuadro representativo
de la época y Velázquez le dio un toque personal, el cual dio mucho que hablar
y hay división de opiniones entre los críticos.

Nota: 9. Un comentario excelente.
ResponderEliminarIsabel Moreno