miércoles, 21 de marzo de 2012

Las hilanderas de Velázquez (Luis Miguel Gago)




Nos disponemos a describir “Las hilanderas”, que fueron pintadas por Velázquez  hacia el año 1657.  El cuadro trata un tema mitológico: La Fábula de Atenea y Aracne, en una escena del mito de Aracne que se describe en el libro sexto de Las metamorfosis de Ovidio.

El cuadro se divide en tres partes o planos. La escena del primer plano retrataría a la joven, a la derecha vuelta de espaldas trabajando cuidadosamente en su tapiz. La acompañan cuatros mujeres más.  Una joven lidia, Aracne, retó a la Diosa Atenea, inventora de la rueca, a tejer el tapiz más hermoso. A la izquierda, se encuentra la diosa Atenea, que finge ser una anciana, añadiendo falsas canas a sus sienes. Sabemos que se trata de la Diosa Atenea porque, a pesar de su aspecto envejecido, Velázquez muestra su pierna, de tersura adolescente. Representa la vida actual de su época y la vida cotidiana en la que Velázquez se vio envuelto.

 En el segundo plano representa a Aracne siendo castigada por Zeus . Aparecen tres damas juntos a ellos, que contemplan cómo la ofendida Diosa, en señal de castigo, va a transformar a la joven en araña, condenada a tejer eternamente.
En el tercer plano o fondo, se representa el desenlace de la fábula. El tapiz confeccionado por Aracne está colgado de la pared, que supone una ofensa para Zeus. Frente al tapiz, se aprecian dos figuras, son la Diosa, ataviada con sus atributos, como el casco y la humana rebelde que viste un atuendo de plegados clásicos. Están colocadas de tal manera que parecen formar parte del tapiz.

Es uno de los cuadros más conocidos e importantes de Velázquez, principalmente por las técnicas empleadas en la profundidad, color y el contraste que causan los distintos personajes en cada plano. El tema mitológico que expone lo culmina hacia la perfección y es una seña clave del cuadro.
Este cuadro le sirvió de modelo a otros grandes pintores como Rubens, el cual era coetáneo de Velázquez y se inspiro en la mitología que el pintor español representaba. 



Para acabar, en mi valoración personal me gustaría decir que pienso que es un cuadro muy trabajado,  cuidado y muy peculiar, ya que no se había visto hasta la fecha un cuadro que reflejase tanto la realidad de la época con la mitología en los mismos planos. Es un cuadro representativo de la época y Velázquez le dio un toque personal, el cual dio mucho que hablar y hay división de opiniones entre los críticos.

1 comentario: